No todas las pruebas de software son iguales ni persiguen el mismo objetivo. Para garantizar un producto robusto, es vital entender cuándo ejecutar una prueba unitaria, cuándo pasar a la integración y en qué momento validar el sistema en su conjunto. Sin una jerarquía clara, los equipos suelen caer en el error de duplicar esfuerzos o, peor aún, dejar zonas críticas sin cobertura.
En esta sesión, los expertos de MTP desglosan la pirámide de pruebas para ayudarte a construir un plan de aseguramiento de la calidad (QA) coherente. Analizamos cómo cada nivel de prueba aporta una capa de confianza distinta y cómo equilibrar la velocidad de ejecución con la profundidad del análisis.
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Pruebas Unitarias y de Componentes: Validando la lógica mínima para detectar fallos de forma instantánea y económica.
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Pruebas de Integración: Cómo asegurar que los diferentes módulos y servicios externos se comuniquen correctamente.
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Pruebas de Sistema y E2E (End-to-End): Verificación del flujo completo del usuario para garantizar que el negocio funcione como se espera.
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Pruebas de Aceptación (UAT): El paso final para asegurar que el software no solo funciona técnicamente, sino que satisface las necesidades del cliente.



